El presidente Bush firma el texto en el despacho oval./ AP
Bush considera que la medida permitirá estabilizar la economía del país y "mantener un papel líder en la economía global"
Se invertirán 700.000 millones de dólares en comprar a los bancos los activos ilíquidos y reactivar los mercados de deuda
El plan ha contado con el respaldo de 263 votos a favor frente a 171 votos en contra, con la oposición frontal de los republicanos
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha expresado su
satisfacción por que se haya aprobado finalmente el proyecto y ha asegurado que con esta Ley "ayudaremos de manera valiente a que la
crisis en Wall Street no se extienda por todo el país".
La medida permitirá estabilizar la economía del país y "mantener un papel líder en la economía global", ha augurado el presidente, que en las últimas tres semanas ha
presionado constantemente al Congreso. Bush ha reiterado que no es partidario de la regulación en general pero que dada la gravedad de la situación en los mercados financieros "era necesario tomar medidas".
Wall Street desconfía
El Congreso ha aprobado en 'segunda vuelta' el
plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares (480.000 millones de euros) diseñado por el secretario del Tesoro, Henry Paulson. El destino del capital es comprar a los bancos los activos ilíquidos que poseen y reactivar los mercados de deuda. Al texto inicial se han añadido algunas
modificaciones, como la ampliación del seguro para depósitos bancarios y una reducción de impuestos, después de haber sido
rechazado el pasado lunes por esta misma cámara.
En concreto, el plan ha contado con el respaldo de un total de 263 votos a favor frente a 171 votos en contra, superando ampliamente el umbral de 218 votos favorables necesarios para sacar adelante el plan. Como en la votación del lunes, han sido más los demócratas que han apoyado la medida, 172, que los republicanos (91). La mayor parte de éstos últimos, 108, han votado en contra, frente a 63 demócratas.
De este modo, tras recibir el visto bueno de la Cámara de Representantes y el sello del presidente estadounidense, la Ley de Estabilización Económica de Emergencia ha quedado vigente. Pese a lo esperado, la aprobación del plan de rescate no ha provocado la euforia que muchos anticipaban entre los inversores de
Wall Street, que tras haber registrado fuertes avances en las primeras horas de negociación, moderaba sus ganancias tras conocerse el resultado de la votación y ha terminado en números rojos.
Sólo el primer paso
La Cámara de Representantes de Estados Unidos daba el último paso antes de aprobar el
plan de rescate al votar a favor de retomar el debate. En este trámite, los congresistas vislumbraban que el resultado podría ser positivo, al ser aprobado en un voto de procedimiento por 223 sufragios a favor y 205 en contra.
El
Senado aprobó la polémica iniciativa este miércoles por 74 votos a favor y 25 en contra. Es el segundo intento que se lleva a cabo en una semana. El lunes pasado dos tercios de los republicanos y un tercio de los demócratas en la cámara baja
rechazaron la propuesta inicial de la Casa Blanca, quien lo considera
imprescindible para estabilizar el sistema financiero del país,
víctima de importantes turbulencias en las últimas semanas y la desconfianza de empresas y consumidores.
Después de cuatro días de incertidumbre y arduas negociaciones entre bambalinas, se ha aprobado. Sin embargo, los protagonistas han dejado claro que éste es sólo el primer paso y aún queda mucho por hacer para sanear una economía que ha anunciado el mayor descenso en puestos de trabajo en un mes,
156.000 en septiembre, de los últimos cinco años y medio.